Al igual que la mayoría de los ciervos, (excepto el caribú) el Axis también presenta dimorfismo en la raza, lo que refiere a que podemos reconocer al macho de la hembra, a simple vista. Como principales determinantes de esta condición, nombraremos la presencia de astas solo en el macho y el tamaño corporal, siendo el macho de mayor porte que la hembra. Su pelaje es algo que lo caracteriza. Varía en distintas tonalidades de marrones y rojizos (aclarándose en invierno). Su manto es adornado por una franja negra que recorre toda su columna vertebral y por redondeadas pintas blancas que resaltan su belleza. La parte frontal de su cuello es blanquecina, al igual que su vientre, la parte interna de su cola y extremidades. En su cara presenta una marca de color negro en forma de “Y” (más notoria en el macho que en la hembra) que nace por encima de sus ojos para terminar casi en su hocico. También, como la mayoría de los cérvidos, cuentan con glándulas odoríferas, metatarsianas y pre-orbitales (cerca de sus ojos) que se abren emitiendo fuertes olores como respuesta a ciertos estímulos, que los ayudan a comunicarse a través del sentido del olfato. Sus orejas son grandes en relación con su cabeza y presentan en su interior unos suaves y finos pelos blancos. Las patas son largas y fuertes, no así sus cascos o pesuñas, ya que son blandos y les cuesta adaptarse y moverse en terrenos pedregosos.
Suscribite a nuestro canal de YouTube y descubre con nosotros distintos cotos de caza de la República Argentina.
Conocerás el establecimiento, los servicios que ofrece, las especies a cazar y toda la información que el cazador quiere saber.