La actividad diaria en estos animales depende, además de la época del año en que nos encontremos, de otros factores como la hora del día, el sexo del individuo, la edad del mismo, y el grado de molestia que sufra la población por parte del hombre. En las crías, por ejemplo, se observa que tiene gran importancia el tiempo empleado en el juego de la huida. Esta actividad constituye el aprendizaje de la adaptación típica de la especie para evitar los peligros, mediante la huida coordinada del grupo, generalmente guiado por un individuo. Otra pauta de juego que se observa en las crías, aunque también en los adultos, es la denominada «falsa lucha». Si su hábitat es irrumpido por extraños, cambiarán sus costumbres y comenzarán a realizar sus actividades durante el crepúsculo o la noche. Al igual que la mayoría de sus parientes cérvidos, dedica la mayor parte del tiempo a alimentarse. En las estaciones cálidas pueden ocupar un 80% de su tiempo, bajando notablemente hasta un 50% en las estaciones frías. Son tímidos y permanecen siempre alerta ante los posibles peligros, en especial las madres que están al cuidado de sus crías. Todo ello es gracias a que sus sentidos del oído y olfato están muy bien desarrollados.
Suscribite a nuestro canal de YouTube y descubre con nosotros distintos cotos de caza de la República Argentina.
Conocerás el establecimiento, los servicios que ofrece, las especies a cazar y toda la información que el cazador quiere saber.