Al igual que la mayoría de los machos cérvidos, con el correr de los años, suelen volverse ermitaños y poco sociables. Alcanzan la madurez sexual a los 17 meses aproximadamente, aunque no se aparean sino hasta los 4 años de edad (Nowak, 1991). Y esto, solo se debe a que para formar su harem, primero deberán ganarlo enfrentándose a los machos adultos y dominantes del lugar. Durante la época de celo, sufren una serie de cambios en su morfología y coloración: sus párpados se hinchan y se produce un aclaramiento del pelaje de los flancos y un oscurecimiento de la cabeza y parte dorsal del cuello, así como de la zona circundante a cada ojo. A estos cambios de pigmentación se suma un efecto olfativo, ya que, con la impregnación de su pelaje con orina, además de conseguir este aclaramiento del pelaje de sus flancos, añaden un olor intenso característico como estrategia para amedrentar a sus posibles competidores por las hembras. Presentan una alzada (promedio) a la cruz de unos 85 cm. Llegando a medir de 1.40 a 1.60 m de la nariz a la cola. El peso corporal de los machos oscila en un rango de 50-70 kg (Reinken et al., 1990; Braza, 2002). Estas medias suelen ser superadas holgadamente, encontrando machos de hasta 100 kg y casi 1 metro de alzada a la cruz.
Suscribite a nuestro canal de YouTube y descubre con nosotros distintos cotos de caza de la República Argentina.
Conocerás el establecimiento, los servicios que ofrece, las especies a cazar y toda la información que el cazador quiere saber.