Long Range y el tiro de montaña
INTRODUCCIÓN AL LONG RANGE / EXTREME LONG RANGE
Primera parte
El tiro, en cualquiera de sus modalidades, es algo que el hombre hace y ha hecho siempre. Así como existen comunidades que comparten el idioma, costumbres, arte, valores y visión del mundo.
En el tiro existe el interés común por compartir uno de los instintos más primitivos transformados luego en el arte de la precisión. Este primitivo instinto, lo llevamos en nuestros ADN ya desde nuestros ancestros.
Soy partidario que antes de definir algo tan complejo como lo es el LR (Long Range) o ELR (Extreme Long Range), uno debe de vivir, involucrarse y especializarse en la medida que uno crea necesario o satisfaga su inseguridad. Lo cierto, es que no es posible definir el LR sin antes hacerlo, como no se puede definir ninguna ciencia, ninguna disciplina, antes de entrar directamente en el trabajo de hacerla.
Una ciencia, una disciplina, cualquiera sea, recibe su concepto claro y noción precisa, cuando ya el hombre ha dominado las múltiples técnicas y ha adquirido el conocimiento suficiente para “Hacer Long Range”.
Por eso, si bien puedo acercar a ustedes una definición concreta, es mucho más importante que el TLR (Tiro Long Range) más que ninguna otra disciplina necesita ser vivida.
¿Qué es el Long Range?
Es la combinación del conocimiento en múltiples campos de materias que complementan la búsqueda de la formación del tirador profesional, como Fundamentos Balísticos, Óptica Aplicada al Tiro, Matemáticas y Física Orientadas al TLR, Ciencia y Tecnología Aplicada al LR. La otra parte de esta combinación la hallaremos en el entrenamiento sistemático, que permitirá adquirir la destreza y el dominio de variadas técnicas de observación y tiro.
Diversidad de escenarios y situaciones especiales de tiro.
Nuestro país, al igual que muchos otros dentro de su vasta geografía, presenta una multiplicidad de escenarios y a su vez una diversificación de climas que hace que el tiro de precisión a medias y largas distancias se torne un verdadero desafío.
Dentro de los escenarios más comunes que se puede enfrentar un tirador, se encuentran algunas situaciones especiales, entre ellas el “tiro en montaña”, que consiste en apuntar y disparar a un objetivo a una distancia y un ángulo determinado, que puede ser positivo o negativo del punto o posición tomada por el tirador.
Existe un dicho, que permite inspirar algo de confianza y considerar que todo es posible: “si lo puedo ver, lo puedo alcanzar”. Pero para alcanzar o lograr conectar con ese objetivo, no se limita a la acción simple de ver, sino poseer ciertos conocimientos que enmarcan los principios del tiro, el dominio de técnicas básicas y la aplicación de métodos rápidos, sencillos y eficaces.
Pero, para que se cumpla esta trilogía antes mencionada (rápido – sencillo – eficaz), es necesario que el tirador se familiarice con algunas fórmulas, la confección de tablas balísticas pre- confeccionadas y el manejo de cierta tecnología, que asegure un alto porcentaje dentro de las posibilidades de éxito.
Sabemos que el SAT (Sistema de Armas y Tiro) simplemente es un instrumento, que necesita de la intervención del tirador para lograr con éste, el fin para el cual que fue creado, que es impactar con precisión. Para que ello ocurra no es suficiente solo saber operar el fusil (cargar, acerrojar y disparar), sino por el contrario, es vital tener presente unas cuantas variables del tiro y resolverlo lo más rápido que sea posible, para ello puedo hacer la tarea en casa antes de salir al terreno.
Algunas de las variables básicas son:
- Distancia al objetivo, ángulo de tiro.
- Datos atmosféricos (temperatura, presión atmosférica, altitud, humedad, velocidad de viento y dirección.
- Ubicación geodésica (del tirador y el blanco)
- Características del SAT (calibre, largo de cañón, paso de estrías)
- Óptica: sistema de regulación (MOAs MRADs), y su capacidad operativa real en el terreno una vez montada y colimada la mira al fusil.
- Munición: en caso de ser Factory velocidad, coeficiente balístico.
- Confirmación del cero, esta acción es común que la realice el tirador en el polígono antes de salir al campo. El problema es cuando la regulación y confirmación se realiza en condiciones atmosféricas completamente distintas, ejemplo: el tirador regula y confirma su cero en Buenos Aires prácticamente a nivel del mar, y luego se va a tirar a otra provincia como ser Mendoza a 1.000/1.500 / 2.000 metros de altura respecto al nivel del mar, no solo eso, sino que frente a este cambio de escenario geográfico las condiciones atmosféricas cambian abruptamente. Resultado: es poco probable que el tirador se anime a disparar a blancos distantes, y las posibilidades de acierto en el primer disparo son menores.
A ello, sumemos la dificultad, que el tirador deba disparar a blancos que se encuentran en otro plano con grados de inclinación múltiples. Definitivamente el comportamiento de la balística y los ajustes que requiere el SAT, son totalmente distintos y aumentan cuando las distancias y ángulo son pronunciados.
De aquí en adelante, trataremos de abordar y analizar algunos conceptos del mundo del tiro de precisión a larga y extremas distancias.
Los espero en la segunda nota, en nuestra Comunidad de https://cazador.com.ar/
Buenos Tiros!!!
Daniel E. Silva.
